viernes, 28 de noviembre de 2014

LA TRIZTESA QUE ERA FELICIDAD



La tristeza que era felicidad

Es la última carta que le entrego.



Iniciaban el curso escolar de primaria en la Villa de Tekit del estado de Yucatán, México. Los niños entraban en sus salones pero en el grupo de 1B estudiaba un niño cuyo nombre era Carlos y una niña que se llamaba Mariana.
Al transcurso del año escolar no pudieron ser grandes amigos porque todo el salón decía que eran novios porque ambos estaban chaparros y a Mariana no le agradaba Carlos por los rumores de ellos dos y aparte porque no era de sus clases de amigos con los que cual solía llevarse, y así pasó el primer año de la primaria.
Al término del curso escolar, salieron de vacaciones pero al entrar en segundo año Mariana sentía algo por él ya que de tanto rumor consiguió enamorarse pero nunca se lo dijo porque no se llevaba con él y a Carlos igual le gustaba, pero nunca le dijo porque no eran buenos amigos para tener mucha confianza, y así fueron pasando los años.

lunes, 27 de octubre de 2014

LA TECNOLOGIA





LOS JÓVENES Y SU RELACIÓN CON LA TECNOLOGÍA


La tecnología se ha convertido en parte inseparable de la vida social, laboral y recreativa de las personas. La comunicación por mensajes de texto, actividades organizadas a través de redes sociales y la posibilidad de seguir los programas favoritos en la pantalla de una computadora ya son parte de la rutina en un alto porcentaje de hogares, al menos en aquellos en los que el nivel de ingresos permite el acceso a estos bienes. El teletrabajo, una modalidad que se funda en las nuevas tecnologías de la comunicación, constituye una tendencia cada vez más extendida y alentada.
Hasta hace no pocos años, los análisis sobre el uso de estos dispositivos, incluso los estudios puntuales sobre el rol de la telefonía celular en el 11-M de Madrid y las manifestaciones convocadas a través de facebook, estaban centrados en usuarios adultos. Sin embargo, en los últimos años y en sintonía con la evolución exponencial que se registra en el desarrollo y accesibilidad de estos artefactos, los niños y jóvenes aparecen como el nuevo público cuya relación con la tecnología merece ser considerada.
Así, en poco más de un lustro ese grupo etario pasó del locutorio para consulta o uso lúdico a la notebook en la habitación; de la búsqueda de datos en bibliotecas a las tareas encomendadas y resueltas por internet, y a la creación de grupos de estudio virtuales.
El celular, antes propiedad exclusiva de los padres, está en manos -en no pocos casos- de cada miembro de la familia y dejó de ser un mero emisor o receptor de mensajes para sumar herramientas de conectividad.
En los últimos días se conoció la novedad de un estudio realizado en el país entre 1200 jóvenes de 11 a 17 años, que revela que 6 de cada diez adolescentes tiene perfil en una red social, y que en la franja de 15 a 17 años esa cifra trepa al 90 por ciento. Es una de las conclusiones que volcó la directora del programa Escuela y Medios, del Ministerio de Educación de la Nación a un libro en el que se analiza -entre otros tópicos- cuántas horas pasan los chicos frente a la pantalla -y frente a qué pantalla- y qué cambios culturales revelan estas tendencias.
Más allá de las conclusiones a las que pudo arribar la autora, que traza una interesante radiografía de esta temática, conviene no perder de vista que ninguna herramienta es, en sí, buena o mala: en todo caso, es el uso lo que define su efectividad y conveniencia. En este punto es interesante analizar qué papel han ido asumiendo los adultos frente al acceso de los chicos a la tecnología, qué conocimiento tienen de los recursos con los que estos se manejan y en qué medida se involucran con los contenidos a los que acceden.
También conviene repasar las recomendaciones que se vienen haciendo en materia sanitaria sobre los riesgos que involucra el sedentarismo y su efecto en el aumento de sobrepeso que se registra, en gran medida, en la población infantil y juvenil de los países desarrollados y también en el nuestro.